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Fuentes
El soporte vital representa el conjunto de intervenciones críticas que permiten mantener con vida a un paciente en situación de urgencia vital. Tanto el Soporte Vital Básico (SVB) como el Soporte Vital Avanzado (SVA) son eslabones fundamentales en la cadena de supervivencia. Este artículo está dirigido a profesionales sanitarios y estudiantes que buscan comprender en profundidad qué implica cada nivel, en qué se diferencian y cómo formarse adecuadamente para aplicarlos con seguridad y eficacia.
El SVB incluye maniobras esenciales de reanimación cardiopulmonar que pueden realizarse sin instrumental médico complejo ni fármacos. Se centra en:
Estas técnicas son las primeras en aplicarse en una situación crítica y su correcta ejecución puede duplicar o triplicar las probabilidades de supervivencia.
En los primeros minutos, tras una parada cardiaca, actuar sin demora es vital. El SVB permite:
Para personal sanitario en formación, personal lego (no sanitario) o técnicos en emergencias, dominar el SVB es una competencia obligatoria.
El SVA es el siguiente nivel de intervención y requiere personal sanitario cualificado. Amplía las maniobras básicas con:
Es una actuación protocolizada, basada en algoritmos actualizados por sociedades científicas como la ERC.
| Elemento | Soporte Vital Básico (SVB) | Soporte Vital Avanzado (SVA) |
| Formación requerida | Curso específico, accesible a no sanitarios | Formación sanitaria reglada |
| Recursos necesarios | Dispositivos barrera, DEA | Medicación, monitor, vía aérea avanzada |
| Nivel de intervención | Primeros auxilios estructurados | Intervención médica completa |
| Personal autorizado | Ciudadanos formados, TES, personal de base | Médicos, DUE, TES con formación SVA |
| Lugar de aplicación habitual | Escenario extrahospitalario inicial | Ambulancias medicalizadas, hospitales |
El SVB es universal y debe ser conocido por cualquier profesional. El SVA, en cambio, exige conocimientos más técnicos y responsabilidad clínica.
Los cursos de soporte vital, tanto básico, inmediato y avanzado, siguen un enfoque práctico y protocolizado. Incluyen:
Además, cada nivel se adapta al perfil profesional: estudiante, técnico en emergencias, enfermero o médico.
La ERC (European Ressuscitation Council) establece 3 niveles formativos principal para la reanimación cardiopulmonar y que se establecen como una escalera de formación en la que cada peldaño añade especialización y dificultad.
Ya hemos hablado del SVB y del SVA que son dos extremos formativos de una misma situación, ahora hablaremos del SVI (Soporte Vital Inmediato).
El SVI se plantea como una formación que queda en medio del SVB y del SVA. Con el SVI se pretende que los participantes sepan integrarse en una situación de reanimación cardiopulmonar (RCP) sin la necesidad de saber liderar la situación, como sí se exige en la formación del SVA.
Por lo tanto, y para hacer un resumen rápido, podemos establecer que un SVB tiene como objetivo formar a personal no sanitario o sanitario en las maniobras básicas de reanimación, el SVI tiene como objetivo formar a personal sanitario en el algoritmo de SVA para que sepa aplicarlo, y el SVA tiene como objetivo que el personal sanitario sepa liderar una situación de parada cardiorrespiratoria (PCR).
Así que, basándonos en el perfil profesional del alumno, se debe elegir adecuadamente el programa formativo.
Todos los programas formativos que establece la ERC para el paciente adulto, tienen su réplica en el paciente pediátrico y neonatal.
Estos programas están orientados a profesionales que trabajan con pacientes pediátricos y neonatales, pero las bases organizativas de la formación son muy parecidas a las que se establecen en el paciente adulto.
En estos cursos suelen participar además entidades más especializadas como la SENEO (Sociedad Española de Neonatología).
En Docencia Salud encontrarás propuestas formativas específicas para cada etapa profesional:
Nuestros cursos están avalados por entidades formadoras reconocidas (ERC, CCR, SENEO y CFC), incluyen contenidos teóricos actualizados, escenarios simulados, evaluación final certificada y créditos que computan y son válidos en todas las bolsas de empleo y oposiciones de España.
Distinguir entre SVB, SVI y SVA no es solo una cuestión de teoría. Es entender qué puede hacer cada profesional en cada etapa de una emergencia vital. Invertir tiempo en formación no solo mejora el perfil clínico, sino que salva vidas.
En Docencia Salud trabajamos para que cada alumno adquiera competencias reales, útiles y certificadas. Porque la vida no espera, y quien sabe actuar, marca la diferencia.
Cualquier persona formada, incluso sin formación sanitaria previa. Es recomendable para todos los profesionales y estudiantes del ámbito salud.
El SVB lo puede aplicar cualquier técnico o personal no sanitario. El SVA se realiza por personal sanitario capacitado en soporte avanzado.
Generalmente, dura 6 horas, dependiendo del centro y del contenido práctico incluido puede variar ligeramente.
Se establece una duración de 45 horas de formación, lo que implica que hay 30h de formación online + 15 horas de formación presencial (simulaciones clínicas y talleres prácticos)
Se establece una duración de 24 horas de formación, lo que implica que hay 15 horas de formación online + 9 horas de formación presencial (simulaciones clínicas y talleres prácticos)
Sí. Las maniobras y el uso del DEA deben adaptarse al tamaño y características del paciente pediátrico.
Sí. El curso de Soporte Vital Intermedio para TES (SVITES) está especialmente orientado a técnicos que ya trabajan en entorno prehospitalario, idealmente en unidades de soporte vital avanzado y buscan ampliar conocimientos.